Recomendaciones para regalar

Recomendaciones para regalar

Hemos hecho una pequeña lista de recomendaciones para regalar a víctimas de abuso sexual infantil. Esperamos que os sea de ayuda, recuerda que el mejor regalo es escuchar y ofrecer tu apoyo.

Toca el Piano – James Rhodes

James Rhodes, ganador del Premio Fada 2017, te contó el poder sanador de la música con Instrumental. Ahora te enseñará a tocar el Preludio nº 1 en Do Mayor de Bach en seis semanas.

https://www.blackiebooks.org/catalogo/toca-el-piano-castellano/

Libreta

Una de las mejores maneras para recuperarse de un evento traumático es procesarlo, y escribir aporta un espacio seguro donde hacerlo. Una libreta y un buen bolígrafo son nuestro regalo preferido.

https://es.moleskine.com/es/notebook-clasico-negro/p0460

Juia Jewels

STORM es una joya que define la esperanza ante los malos momentos y sensaciones de angustia por las que pasa una persona que ha sufrido abusos sexuales en la infancia. Este colgante de plata texturizada y oxidada representa la victoria de la luz sobre los tiempos oscuros, la culpabilidad y secretos a los que se enfrenta la víctima. Los beneficios se destinan a la Fundación Vicki Bernadet, con lo que estarás haciendo un regalo solidario.

https://www.juiajewels.com/joyas-de-autor/joyas-joyeria-etica-joya-solidaria/

Apoyo

Ofrecer apoyo y recordar que toda situación traumática se puede superar con ayuda y resiliencia. Un vídeo o una postal con tu apoyo serán un elemento positivo que agarrarse cuando los ánimos estén bajos.

Photo by Annie Spratt on Unsplash

Cuentos infantiles para prevenir el abuso sexual infantil

Empiezan las vacaciones escolares y el período de verano, un momento ideal para pasar tiempo en familia. Una de las muchas propuestas que se pueden hacer es compartir espacios de lectura de cuentos y libros. Por este motivo, desde la Fundación Vicki Bernadet queremos ofreceros un pequeño listado de cuentos infantiles para abordar y hablar del abuso sexual infantil con vuestros hijos e hijas.

Feliz San Jordi!

Feliz San Jordi!

Feliz San Jordi!

Uno de los días más bonitos en nuestro calendario es el día de San Jordi. Olor a primavera, a hermandad, a calle..olor a cultura..una ventana a la esperanza y a la alegría de vivir.

Si existe algún sentimiento que nos caracteriza más, a todos nosotros, es precisamente el deseo de que nuestras vidas transcurran caminos ilusionantes, que cada día sea San Jordi.

En la Fundación Vicki Bernadet, nos gustaría que esta ilusión, luz y color fuera compartida por todos y cada uno de los niños y niñas de nuestra sociedad, esta es, sin duda, la mayor de las esperanzas que nos acompaña en cada acción y en cada proyecto. Nuestros esfuerzos van dirigidos a ayudar a todos los menores que han sufrido algún tipo de abuso sexual a recuperarse y a recobrar la sonrisa con la que todos despertamos el día de San Jordi.

Por todo esto, uno de nuestros objetivos es el de visibilizar esta lacra social y trabajar en la sensibilización y prevención, rompiendo el silencio, caminando juntos hacia un futuro siempre mejor. Un cambio necesario, un reto común..

Hoy, día de San Jordi, un día en el que celebramos con entusiasmo el amor y la cultura, desde la Fundación Vicki Bernadet queremos poner en valor la dimensión social y sensibilizadora de esta cultura festejada y que engloba las maneras de vivir, los sistemas de valores, las tradiciones y los derechos fundamentales de forma inclusiva i íntimamente ligada con la lucha social. La cultura que despierta conciencias ha sido siempre uno de nuestros aliados más destacados a través de colaboraciones y asesoramientos a artistas, agentes culturales y todo tipo de proyectos del mundo de la música, fotografía, periodismo, literatura, artes escénicas y audiovisuales. Claro ejemplo de esta alianza es El Premio Fada a la cultura, que se ha convertido un proyecto muy querido para nuestra entidad. En cada edición de estos premios hemos reconocido a aquellas personas que han destacado, a través de su obra, en la lucha contra los abusos sexuales a menores, dando valor a estos cómplices, comprometidos con los niños y niñas, con nuestro futuro.

Celebremos la cultura, celebremos este despertar de conciencias comprometidas, especialmente hoy. 

Os invitamos a vivir un San Jordi al lado de la infancia, también de la mano de una lectura solidaria y valiente, capaz de difundir en todas partes la necesidad de ser conscientes de una realidad que afecta a 1 de cada 5 menores y alentarnos a formar parte de la lucha contra los abusos sexuales infantiles.

Celebremos y defendamos los derechos de todos los niños y niñas..que cada día sea San Jordi.

FELIZ SAN JORDI A TODOS Y TODAS.

La protección de la infancia desde la escuela

La protección de la infancia desde la escuela

Evento nacional online: La protección a la infancia desde la escuela.

Ya puedes inscribirte en la nueva jornada que organizaremos con Grevia y la Universidad de Barcelona el 7 de mayo. Será un evento nacional 100% online y gratuito, donde participará Vicki Bernadet y Marina Bartolomé por parte de la Fundación Vicki Bernadet.

Accede a fomulario de inscripción haciendo click aquí.

Puedes consultar el programa en la imagen que acompaña este artículo.

la proteccion a la infancia desde la escuela
la proteccion a la infancia desde la escuela
Día mundial de la prevención contra el abuso sexual infantil

Día mundial de la prevención contra el abuso sexual infantil

“Si el 20% de niñas y niños que sufren abuso sexual fuera la cifra de víctimas de una enfermedad, estaríamos ante una pandemia”

  • Vicki Bernadet, fundadora de la Fundación Vicki Bernadet contra el abuso sexual infantil, reclama más atención a una infancia que “durante el confinamiento, ha podido sufrir más abusos, más periódicos y recurrentes y con riesgo de que en algunos casos hayan sido más graves”.
  • Se estima que el 80% de las agresiones sexuales se producen en el entorno de confianza del niño o niña y el 65%, dentro de la familia.
  • En colaboración con Ogilvy Barcelona, la Fundación lanza hoy (Día Mundial de la Prevención contra el Abuso Sexual Infantil) una campaña de sensibilización basada en un spot de primeros planos de niños y niñas que ilustran la cifra de que 1 de cada 5 menores es víctima de abuso sexual antes de cumplir 17 años, según la Organización Mundial de la Salud.
  • El confinamiento ha digitalizado las terapias de la Fundación, abriendo la posibilidad de atender online a víctimas de toda España.Barcelona, 19 de noviembre de 2020. No será fácil establecer cifras concretas sobre el aumento de casos de abusos sexuales infantiles durante el estado de alarma y los posteriores confinamientos decretados para frenar la curva de contagios por la Covid-19. Los datos suelen analizarse a año vencido, pero, además, la violencia sexual en niños y niñas tiene implicaciones psicológicas y emocionales que dificultan su denuncia en cortos periodos de tiempo.Estamos hablando de víctimas menores de edad que no suelen ser las que piden ayuda; son los adultos de su entorno los que mayormente lanzan el grito de socorro. Inexistente, obviamente, si esos mismos adultos son los abusadores. Una situación más frecuente de lo que pensamos, pues son diversas las investigaciones que establecen que entre el 80% i el 85% de los abusos sexuales infantiles se producen en el entorno de confianza (familiares, educadores, monitores y, en definitiva, adultos que ejercen un status de poder y proximidad frente a al niño o niña). De este porcentaje, entre el 65% i el 70% son casos dentro de la familia. Una familia que se ha visto (y aún en ciertos periodos de tiempo se ve) obligada a convivir aislada en su vivienda, sin más contacto social, las 24 horas del día. “Durante los periodos de confinamiento impuestos para intentar frenar la propagación del coronavirus, los niños y niñas pueden sufrir más abusos, más periódicos y recurrentes y con riesgo de que en algunos casos sean más graves”, afirma Vicki Bernadet, fundadora de la Fundación Vicki Bernadet contra el abuso sexual infantil. “Sin embargo, tardaremos tiempo en tener una radiografía exacta de estos casos, entre otras cosas porque las denuncias de violencia sexual en la infancia a menudo las pone la víctima cuando ya es adulta”- añade.

    En Europa, EE.UU y Canadá, un 20% de los niños y niñas han sido abusados sexualmente. “Si fueran las víctimas de alguna enfermedad, estaríamos hablando de una pandemia”, dice Vicki. Pero la realidad es muy distinta: “El abuso sexual infantil no está en la agenda política ni social”. Ni antes, ni durante la pandemia. En Gran Bretaña, por ejemplo, sí se ha puesto el foco en los menores. El Servicio de Infancia del Gobierno Británico ha alertado de que el número de niños y niñas que han sufrido lesiones graves de todo tipo durante el confinamiento se ha incrementado una quinta parte respecto al año anterior. Todos pasamos más tiempo en casa estos días y para la mayoría de los niños es un lugar cómodo, pero para otros puede ser una fuente de peligro. “El aislamiento social provoca más contacto entre niños y sus padres y madres, que a menudo han perdido el trabajo y se han visto abocados a una gran inestabilidad económica e incertidumbre, con lo que la infancia vive con mayor tensión y, por tanto, mayor riesgo de violencia”, explica Vicki.

    Tal y como denuncia una publicación de la Association for Child and Adolescent Psychiatry, los cierres obligatorios impuestos para frenar la pandemia han aislado a los niños en sus hogares, pero también los han aislado de los recursos que podrían ayudarlos en caso de sufrir una agresión sexual o del seguimiento necesario cuando ya ocurría para impedir que los episodios se agraven o se repitan. En general, las medidas restrictivas impuestas en muchos países no han ido acompañadas de nuevas maneras de acceder a las ayudas necesarias. Según la Fundación Vicki Bernadet, el problema no es solo la falta de recursos económicos, que en España está por debajo de los niveles del resto de Europa, sino también laaccesibilidad. “Ninguna institución pública se ha preocupado de hacer intervenciones en los casos ya existentes para ver si durante el confinamiento estos niños estaban sufriendo abusos; nadie ha pensado que un niño no tiene acceso a hacer una llamada de teléfono o a conectarse al ordenador para pedir ayuda, ni se han planteado nuevas formas de ayuda”.

    Detectar los casos de abusos sexuales para ayudar a las víctimas y contribuir a erradicar esta lacra social requiere de la implicación de toda la sociedad, que tiene que estar atenta para denunciar no solo los casos que ya han generado daños visibles (y, por tanto, graves) en el físico de los niños, sino también los que no hayan dejado marcas en sus cuerpos o las situaciones que son sospechosas de derivar en agresiones sexuales. “Puede que no nos sintamos cómodos, pero las preguntas correctas por parte del adulto protegen a los niños”, dice Vicki. El problema viene de lejos y de base, porque, según esta mujer valiente, fundadora de la Fundación que lleva su nombre y víctima también de abuso sexual de los 9 a los 17 años, “no todas las familias saben hablar con sus hijos”. Y hablar, preguntar, es importantísimo para detectar un peligro que se encuentra en cualquier lugar. También en Internet, donde han aumentado los casos de abuso sexual infantil y el consumo de material de explotación sexual infantil, según la Europol.

    Hace falta que todos arrimemos el hombro. La contribución de la administración es clave a nivel económico para facilitar la detección precoz del problema, las denuncias y la recuperación física y emocional de las víctimas; pero también es esencial su labor de concienciación. “Tiene que poner énfasis en comunicar el problema y sensibilizar a los ciudadanos de la necesidad de denunciar ante cualquier sospecha de agresión sexual a un menor”, asegura Vicki.

    Un spot y una cuña para visibilizar el abuso sexual

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada cinco menores sufre abuso sexual antes de cumplir los 17 años. Basándose en esta cifra estremecedora, Ogilvy Barcelona ha colaborado con la Fundación Vicki Bernadet para lanzar hoy, 19 de noviembre (Día Mundial de la Prevención contra el Abuso Sexual Infantil), una campaña de concienciación que dé visibilidad al abuso sexual infantil. Lo hace mediante un anuncio basado en primerísimos planos de niños y una locución que culmina con la pregunta: “¿Qué más necesitas saber para ayudarnos?”. “Con esta campaña buscamos que sea el espectador el que conjeture y se pregunte quién de los 5 protagonistas puede ser el abusado y que él mismo se dé cuenta de que da igual ‘el quién’, lo grave es ‘el qué’, explica Enrique Almodóvar, Creative Lead de Ogilvy Barcelona y director creativo de la campaña.

    El objetivo es fomentar las donaciones y recaudar fondos para la entidad, que desde 1997 trabaja en la atención integral de las víctimas de agresiones sexuales, la prevención de los casos, la formación de equipos educativos, monitores y familias para detectarlos y la sensibilización social respecto a esta problemática. Cambiar los números depende de todos, así que esta campaña es un intento de apelar a la conciencia individual y colectiva para que ese “1 de cada 5 niños” se transforme en un 0.

    Es la segunda campaña consecutiva que Ogilvy Barcelona crea de forma altruista para la Fundación, y tanto el spot como la cuña se están difundiendo en televisiones y radios de ámbito nacional y local y en las redes sociales de la entidad con el hashtag #LaInfanciaNOseToca. “Cuando uno se entera de que 1 de cada 5 niños sufre abuso sexual, lo primero que hace es contar cuántos niños conoce y, por estadística, cuándos podrían sufrir abuso, porque es algo que pasa en todas las esferas y realidades sociales. No hace falta saber exactamente quién lo sufre, saber que está pasando debería ser suficiente para actuar”, dice Enrique.

    La Fundación atenderá online a víctimas de toda España

    Desde el primer momento del confinamiento, la Fundación Vicki Bernadet ha trabajado sin presupuesto para dar continuidad a los recursos que ya estaban en marcha y garantizar la ayuda que ha venido prestando desde 1997. Durante el periodo de alarma, recibió 122 nuevas demandas de ayuda, de las cuales surgieron 40 nuevas acogidas de primera visita, 30 nuevos casos de terapia y 11 asesorías jurídicas.

    La necesidad de seguir respondiendo de forma online ha pisado el acelerador de la digitalización de la entidad, que ha abierto una ventana para ejercer su labor no solo en Barcelona y Zaragoza, donde dispone de sedes físicas, sino también cualquier en cualquier otro lugar de España, Sudamérica y el resto del mundo. Las terapias online ya se han generalizado, y aunque no siempre funcionan porque hay quien prefiere la presencialidad, la fundación ha constatado que la pantalla puede contribuir a aumentar el número de demandas y la solicitud de ayuda. Por eso, los empleados de la Fundación Vicki Bernadet se han formado y lo siguen haciendo para seguir dando los mejores servicios. Unos servicios entre los que destaca la formación, que durante el confinamiento ha llegado a 613 beneficiarios del ámbito escolar, familiar y de tiempo libre. “Tal vez- dice Vicki- esto sea una oportunidad para que la visión comunitaria que ha aflorado con la pandemia, en la que los vecinos han aplaudido juntos en sus balcones y han tocado instrumentos para animar a la comunidad, se traslade a causas como el abuso sexual infantil, hasta ahora relegado socialmente y silenciado”.

    SOBRE LA FUNDACIÓN VICKI BERNADET

    La Fundación Vicki Bernadet trabaja desde 1997 en la atención integral, prevención, formación y sensibilización de los abusos sexuales infantiles. Su fundadora, Vicki Bernadet, fue víctima de abuso sexual desde los 9 a los 17 años. Su espíritu de lucha, su inconformismo y determinación le llevaron a crear la institución que ahora lleva su nombre, con la intención de que otras víctimas contaran con recursos especializados y un espacio de apoyo donde acudir para encontrar ayuda. La Fundación es, en estos momentos, una entidad referente a nivel estatal especializada en abusos sexuales a menores (cometidos en el ámbito familiar y el entorno de confianza del niño o niña), que trabaja esta problemática de manera integral a través de asesoramiento jurídico para víctimas y familias, asesoramiento a profesionales, actuaciones de prevención y sensibilización con menores y sus familias, formaciones a profesionales y actuaciones de sensibilización a la población en general. Cuenta con una sede en Barcelona y otra en la Comunidad Autónoma de Aragón. Para más información: https://www.fbernadet.org/es/ Twitter: @FVBernadet y Facebook.com/FVBernadet

    SOBRE OGILVY

    Ogilvy desarrolla campañas de comunicación icónicas y rompedoras desde el día en que su fundador, David Ogilvy, abrió su agencia en 1948. Actualmente es una red global creativa e integrada, reconocida y premiada internacionalmente, que trabaja para hacer que importen tanto las marcas del Fortune Global 500 como las compañías locales. Cuenta con 131 oficinas en 83 países. La agencia crea experiencias y diseña acciones de comunicación que dan forma a cada una de las necesidades de las marcas a través de seis especialidades básicas: Brand Strategy, Advertising, Customer Engagement and Commerce, PR and Influence, Digital Transformation y Partnerships. Ogilvy es una compañía de WPP (NASDAQ: WWPGY). Para más información: http://www.ogilvy.es/ Twitter: @OgilvyES y Facebook.com/OgilvyES.

La Elisabete y el grupo terapeutico.

La Elisabete y el grupo terapeutico.

Una colaboración especial.

Elisabete Gomes es una violinista de cuarenta y un años, nacida en el norte de Portugal. En este texto relata su experiencia en el grupo terapéutico de la Fundación, con la esperanza de que otras víctimas de abuso sexual infantil puedan entender la finalidad de estas sesiones.

Desde la Fundación queremos agradecer a la Elisabete por su coraje y el esfuerzo en la redacción de una vivencia tan personal. Esperamos que os guste tanto como a nosotros nos ha gustado.

Los nombres que aparecen en este relato no son reales.

Elisabete Gomes

Hemos aprendido a callar.

Entré nerviosa en aquella sala de la Fundación con las sillas en círculo. Era como si dibujaran un globo, un planeta privado, un mundo propio. Buscaba un lugar como los niños el primer día de clase, cuando intentan adivinar en la mirada de sus compañeros, un amigo. Allí, todos teníamos la misma mirada. Me senté al lado de una de mis compañeras y esbocé una sonrisa. Intentaba dar un aire de normalidad y, de vez en cuando, estiraba el cuello para sentirme más digna.

Enara hablaba más. Gesticulaba de forma ansiosa mientras explicaba cómo su abuelo había abusado de ella. El ya había muerto, pero la herencia que le dejaba a su nieta era, como mínimo, difícil de manejar.

Ella hablaba muy rápido y sus palabras se atropellaban en mi cabeza. Cada una de sus frases caía como una bomba en el medio de la sala y  yo empezaba a sentirme realmente mal: se evadían mis pensamientos, tenía dificultad para concentrarme, me sentía excesivamente crítica en relación a todo y a todos y una náusea profunda comenzaba a invadir mi cuerpo como si fuera un veneno.

En ese primer día, Fátima también habló; era mucho más joven que la mayoría de los que estaban en la sala y se expresaba con la rebelión y la fuerza de su edad. Pronto iría a juicio, para acusar a su padre de haber abusado de ella durante años, con la complicidad de su madre.

La historia de Teresa tenía un escenario similar, se veía en ella, al mismo tiempo, el coraje y la decisión de sus 20 años y la claridad y profundidad de alguien con muchos años más. Ella daba la sensación de que sabía lo que quería, lo que no quería y lo que tenía que cambiar en su generación. Pero la mayoría de nosotros rondábamos los cuarenta y habíamos vivido toda una vida de silencio y represión. Represión infligida por el entorno, o autoimpuesta, o simplemente de negación, de una repetición constante de la mente, de una reformulación de la verdad a niveles aceptables de supervivencia.

En esa sala, los chicos eran menos y más silenciosos y creo que no los he escuchado hablar hasta unas cuantas sesiones más tarde. Había un tío, un vecino, un hermano, un maestro, un padre, un abuelo o un sacerdote en cada triste historia y todos habían herido profundamente la confianza de inocentes.

Salí de ese primer encuentro con la sensación de que aquellas historias se pegaban a mi cuerpo. Me parecía extraño lo incómoda que me sentía, cuando durante tanto tiempo había deseado poder participar en uno de estos grupos, poder hablar con quien hubiera vivido lo mismo. Pero, en ese momento, me parecía que no. Mi mente cuestionaba lo que una vez había sentido con tanta convicción y se preparaba para jugar conmigo un viejo truco: me contaba historias, me decía que tal vez mi caso fuera diferente, que tal vez lo mejor para mí sería olvidarlo, que tal vez yo no tuviera necesidad de hablar.

Aprendí de muchos años de terapia que mi mente no tenía malas intenciones, sino que quería protegerme. Protegerme no dejando que me identificara, no permitiéndome reconocer que yo era tan solo una víctima más (en el sentido real de la palabra) y que estaba entre otros como yo. Esta vez sospeché. De la misma manera que sospechas cuando escuchas la misma historia, o la misma excusa, muchas veces. Bueno, eso ya no me sirve de nada, pensé. Y lloré amargamente.

Aprendí de muchos años de terapia que mi mente no tenía malas intenciones, sino que quería protegerme.

Callamos, negamos, huimos, excusamos, reformulamos porque la vergüenza y la culpa que sentimos son insoportables. Y algunos de nosotros nos emborrachamos, nos drogamos, nos suicidamos. Porque llega el momento en que los celosos centinelas de nuestras mentes ya no nos defienden, sino que apuntan con el cañón de la escopeta en nuestra dirección y van a las últimas consecuencias. Si no hacemos algo para poder enfrentarlos.

Lo que llevamos dentro no se limita a un malestar natural causado por un mal recuerdo, es algo que se engancha a toda nuestra existencia y nos hace sentir avergonzados y culpables incluso por estar vivos. Este aspecto me hace sentir particularmente enojada. Como si no fuera suficiente pasar por el abuso, nuestro mundo (interno y externo) parece organizarse para hacernos la vida especialmente difícil. Esto sucede por muchos motivos, que no puedo explicar completamente ahora, pero uno de los grandes es porque hemos aprendido a callar. Hay una sociedad entera que nos enseña, e incluso nos motiva, a callar. Y si tenemos que callar, es porque debemos haber hecho algo muy vergonzoso.

Hubo un ejercicio que hicimos en el grupo: consistía en atribuir, de acuerdo con lo que sentíamos «en el estomago», por decirlo de alguna manera, un porcentaje de responsabilidad por lo que sucedió al adulto abusador y otro a nuestro niño o niña abusados. Ninguno de nosotros pudo asignar, en su propio caso, 100% de responsabilidad al abusador. Sin embargo, cuando lo hicimos en relación con el caso de otro colega, estaba completamente claro que la responsabilidad de un adulto que abusa es suya y de nadie más. Quizás este sea un buen momento para recordar que cuando hablamos de nuestros niños o niñas, hablamos de niños y niñas de 6, 8, 11, 12 años… ¿Cuál fue su responsabilidad? ¿Estar en el lugar equivocado en el momento equivocado? ¿Confiar? ¿Ser niños?

Hay una sociedad entera que nos enseña, e incluso nos motiva, a callar. Y si tenemos que callarnos, es porque debemos haber hecho algo muy vergonzoso.

Me rompió el corazón ese día y continúa rompiéndose ahora. Me sentí muy enojada, todavía me siento. No es una mala rabia. La rabia no es mala, sirve para defendernos. En mi caso, incluso estoy agradecida porque durante demasiado tiempo lo único que sentí fue apatía y tristeza. Y esta es una rabia que devuelve vida a mi cuerpo y me hace ganar fuerzas para decir basta. Basta de la locura de perpetuar el castigo más injusto.

Me hice muchas y muy buenas promesas durante las sesiones en la Fundación. Espero poder cumplirlas todas. Pensar en mis compañeros ayuda. Con el grupo sentí fuerza, claridad, lucidez. La humanidad no es tan egoísta: mejoramos ayudando a mejorar al otro.

Esta comunión humana permite que comience un lento proceso de alquimia, en el que una voz interna muy débil, hace mucho tiempo olvidada, comienza a tomar forma y a hablar en los breves intervalos en los que podemos silenciar a nuestros demonios. Esta voz no suena como la de un general, autoritario o poderoso. Por el contrario, es más como la de un niño, frágil, pequeño, y probablemente lo primero que queremos hacer es ridiculizarla o no darle ninguna importancia. Pero esa voz es dulce, tierna, vulnerable, sobre todo digna, y habla como una flor en el cañón de una escopeta.

Esta comunión humana permite que comience un lento proceso de alquimia, en el que una voz interna muy débil, hace mucho tiempo olvidada, comienza a tomar forma y a hablar en los breves intervalos en los que podemos silenciar a nuestros demonios.

Recuerdo la mirada de cada uno de mis compañeros y reproduzco sus historias en mi cabeza. Al pensar en nuestras niñas y niños pequeños, ocultos durante tanto tiempo en las profundidades de nuestro ser, solo me viene al pensamiento la figura de mi personaje favorito de C. Dickens: Oliver Twist. Y pienso en él abatido, con los ojos ocultos debajo de su boina, hambriento, caminando hacia Londres después de tener la audacia de pedir un poco más de sopa. Haber tenido el coraje, incluso si lo presionaron sus compañeros, para decir: «¡Quiero más!».

Antes de los libros de Dickens, los niños eran seres socialmente invisibles y, en muchos sentidos, siguen siéndolo. Soy fatal recordando estadísticas, pero estas no las puedo olvidar: 1 de cada 5 niños y niñas  sufre abuso sexual infantil antes de los 17 años. De estos, un 60% nunca recibirá ayuda y el 90% no lo dirá hasta la edad adulta. En el sitio web de la Fundación también está escrito cómo crecieron los números durante el confinamiento.

No creo en ninguna forma de cambiar las estadísticas que acabo de mencionar que no pase, también, por poder hablar abiertamente. Ya sea para evitar o poder superar, de la mejor manera, un trauma de abuso sexual infantil. En el caso de los supervivientes, depende de cada uno decidir el momento y la forma que considere posibles para que pueda hacerlo sintiéndose apoyado, con la seguridad y la confianza que puedan ayudar a soportar el miedo y la ansiedad, el malestar físico y psicológico, la vergüenza y la culpa.

Recuerdo haber dejado una de las últimas sesiones del grupo y sentir: Estamos aquí. ¡Vivos! – y pensar en cómo cada uno llegó allí, aferrándose a su propio bote salvavidas.

A mi me salvó y continúa salvándome mi violín, o una pintura de Chagall, o un poema que sale de mis entrañas y que insiste en ser escrito, mi hijo, el amor, mi familia, mi fe pequeña y frágil, la verdadera amistad y mucha terapia. Buena terapia. La que se ejerce con mucha profesionalidad pero sobre todo con amor incondicional, el que nace del respeto absoluto.

Recuerdo haber dejado una de las últimas sesiones del grupo y sentir: Estamos aquí. ¡Vivos! – y pensar en cómo cada uno llegó allí, aferrándose a su propio bote salvavidas.

Y me ha salvado también este grupo y cada uno de mis compañeros, que son como amplificadores de la voz de ese pequeño niño o niña de la boina que llevamos dentro y que, lleno de amabilidad, inocencia y coraje, insiste en decirle a la vida y al mundo: » ¡Quiero más!»

 

Elisabete Gomes
Barcelona, julio 2020

La “Corte Interamericana de Derechos Humanos” emite sentencia sobre el caso Paola Guzmán Albarracín

La “Corte Interamericana de Derechos Humanos” emite sentencia sobre el caso Paola Guzmán Albarracín

Una sentencia esperanzadora.

El pasado 24 de Junio, la «Corte Interamericana de Derechos Humanos», el equivalente al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, dictó una sentencia mediante la cual declaró la responsabilidad del Estado de Ecuador por la violencia sexual sufrida por la adolescente Paola del Rosario Guzmán en el ámbito educativo estatal. La niña sufrió abusos sexuales del Vicerrector de la escuela a la que asistía, lo que tuvo relación con su suicidio. La sentencia culpa a este Estado también, de la violación de los derechos judiciales y del derecho a la protección judicial, en relación con el derecho de igualdad ante la ley en perjuicio de la madre y la hermana de la niña y la violación del derecho a la integridad personal de estas familiares de la víctima. 

En definitiva, el Estado de Ecuador incumplió la defensa de dos Derechos Humanos reconocidos, por un lado con la falta de tutela judicial efectiva al no perseguir al acusado y permitir la prescripción del delito y en segundo lugar contra los derechos fundamentales de la niña. 

A este Tribunal se someten voluntariamente los países sudamericanos firmantes de la Convención Americana de los Derechos Humanos, por lo tanto, esta sentencia constituye un precedente que puede vincular a los Estados firmantes de este convenio, y puede representar un cambio que implique más diligencia a la hora de proteger derechos fundamentales y perseguir a abusadores. 

Petita Albarracín, madre de Paola Guzmán, testificando delante de la comisión.

Parece que soplan vientos favorables con la defensa de los niños y las niñas y con la responsabilidad institucional y colectiva de esta defensa. 

Los Derechos de los Niños no son algo secundario ni complementario, son Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos de los niños y las niñas supone un reconocimiento del deber de proteger, en todo el mundo, a todos los menores de edad de injusticias graves que pueden limitar sus posibilidades de desarrollo y causar mucho sufrimiento. 

Son muchas las generaciones que han vivido la relación entre adultos y niños de forma muy jerárquica y descompensada, en la que la palabra del niño o niña carecía de valor, y en la que la defensa de los derechos fundamentales de los niños resultaba anecdótico. Si existe una lucha legítima y global sin fisuras es la de los Derechos Humanos, y si existe una motivación transversal a todos los humanos del planeta es la de cuidar de los niños y preservar nuestro futuro común. 

Ahora bien, todo cambio integral, para llegar a ser realidad, necesita de la complicidad de todos y cada uno de los miembros de la sociedad, sea la que sea. Es necesario, que más allá de la anécdota, todos nosotros entendamos que nada cambia si no queremos cambiar y nada avanza si no entendemos hasta qué punto es necesario trabajar conjuntamente en un futuro siempre mejor. 

Por encima de los intereses personales está el bien común, es la hora de tomar conciencia y generar un cambio más que necesario. 

Instituciones, profesionales, familias y ciudadanía haciendo frente común ante un reto único. 

Las Reparaciones que dictaminó la Corte IDH en el caso de Paola del Rosario, incluyen que en el plazo de un año, el Estado de Ecuador identifique medidas, adicionales a las que ya está implementado, para corregir y subsanar insuficiencias en relación con información estadística sobre situaciones de violencia sexual contra niñas o niños en el ámbito educativo; la detección de casos de violencia sexual contra niñas o niños en este ámbito y su denuncia; la capacitación a personal del ámbito educativo con respecto al abordaje y prevención de situaciones de violencia sexual; y la provisión de orientación, asistencia y atención a las víctimas de violencia sexual en el ámbito educativo y / o sus familiares. Todas estas medidas convergen con muchas de las demandas que el colectivo de víctimas, nacional e internacional, reclama desde hace décadas. Y todas estas demandas tienen una única cosa en común, su resolución depende de la implicación de cada uno de los agentes que formamos parte de la sociedad donde convivimos. 

Es hora de acompañar a las víctimas, es hora de darles prioridad, es hora de ser conscientes de su realidad y formar parte de la lucha hacia un futuro libre de abusos sexuales infantiles. 

Un Reto Común. 

Nueve recomendaciones para prevenir el abandono de la terapia.

Nueve recomendaciones para prevenir el abandono de la terapia.

La adherencia a la terapia psicológica es clave para asegurar el bienestar de los pacientes.

Este año 2020 las trabajadoras de la Fundación nos hemos fijado un objetivo común: buscar formas de mejorar nuestro trabajo cada día. Para nosotros es imprescindible ofrecer nuestros servicios con la máxima calidad posible y nuestro compromiso en la prevención y el abordaje del abuso sexual infantil a lo largo de 23 años así lo demuestra. Sin embargo, nos sentimos en la obligación de ir más allá: la experiencia no lo es todo, necesitamos también revisar seleccionados, preguntar a las usuarias e investigar con los datos que conocemos.

Durante el último año el Servicio de Atención ha trabajado conjuntamente con el Departamento de Formación a fin de encontrar los puntos claves para promover la adherencia a la terapia de las usuarias de la fundación. Tras analizar más de 750 casos y comprobar con orgullo que la Fundación tiene las tasas de abandono de la terapia por debajo de la media encontrada en estudios internacionales, queremos compartir con todos vosotros las conclusiones de la investigación.

Esta investigación ha sido posible gracias a la financiación del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalidad de Cataluña, en el marco de la Cospe 2019. También hemos contado con el asesoramiento de la Universidad de Barcelona con el fin de asegurar el máximo rigor científico.

 

¿Quieres conocer algunas recomendaciones para prevenir el abandono de la terapia?

1. Ofrecer tratamiento psicológico gratuito.

2. Trabajar con las familias y implicarlas en la terapia del niño o el adolescente.

3. Trabajar las expectativas de los adolescentes sobre ritmo de la terapia.

4. Vincular la paciente a la institución.

5. Formar a todo el personal sobre cómo establecer un buen vínculo con los / las usuarias.

6. Adaptarse a las necesidades de cada paciente de forma personalizada.

7. Crear y proteger el vínculo terapéutico.

8. Re-evaluar la calidad del vínculo a lo largo de la terapia.

9. Ayudar a la persona a reconocer sus recursos personales.

Premios Dircom 2020

Premios Dircom 2020

Desde el inicio de nuestro recorrido, en la Fundación Vicki Bernadet, siempre hemos valorado como fundamental la sensibilización colectiva entorno a los abusos sexuales infantiles. Pensamos que se trata de un Reto Común que nos apela al conjunto de la sociedad.
En este sentido, uno de los servicios con el que cuenta la Fundación, es precisamente, el de Comunicación y Promoción. Uno de nuestros principales objetivos, es el de sensibilizar a la población sobre la importancia de prevenir y responder adecuadamente ante la sospecha de una situación abusiva, estableciendo un puente con la sociedad a través de los medios de comunicación, web y redes sociales. Teniendo cuidado de nuestros niños y niñas garantizamos nuestro futuro, cuidando de las víctimas garantizamos los derechos de todos.
En esta investigación insistente de complicidades necesarias, hemos disfrutado en los últimos tiempos, de la ayuda solidaria y generosa de unas de las plataformas publicitarias más prestigiosas de nuestro territorio. El equipo humano de OGILVY BARCELONA, asumió un compromiso admirable con nuestros niños, ofreciéndonos su profesionalidad y liderando una campaña de sensibilización y visualización del proyecto de la Fundación y de la realidad de los abusos sexuales infantiles en nuestra sociedad .
La campaña # LaInfànciaNOseToca ha sido una colaboración de gran valor, muestra de una solidaridad responsable y representativa del camino conjunto hacia un futuro libre de abusos sexuales infantiles.
Esta campaña, y el equipo humano que la hizo posible, ha sido nominada a los prestigiosos premios de comunicación Premios Dircom. Esta nominación ha permitido que el proyecto de la Fundación y la realidad entorno a los abusos sexuales infantiles, se conozca ampliamente, reforzando de manera evidente su impacto. Un reconocimiento necesario, que hoy compartimos con todos vosotros, con agradecimiento y esperanza.
Gracias a esta nominación, la campaña de Ogilvy y la Fundación Vicki Bernadet, adquiere el sello «Finalista Premios Dirmom», reconociendo su valor social y profesional.

Y no acabamos aquí, Los Premios Dircom, se integran en la plataforma de los Premios Fundacom, de ámbito internacional, de tal manera que el ganador y los dos finalistas son candidatos a estos premios internacionales, que permiten ampliar el conocimiento del proyecto mucho más allá de nuestro territorio común.
Sin duda una gran noticia, que hoy compartimos con todos vosotros, orgullosos de formar parte de esta familia unida en la lucha contra los abusos sexuales infantiles. Un futuro mejor siempre es posible. Este ha sido siempre nuestro objetivo colectivo, que hoy parece algo más cercano.

Muchas gracias a todos!

Recomendaciones para la situación actual de confinamiento

Recomendaciones para la situación actual de confinamiento

La Fundación Vicki Bernadet se ofrece para compartir mecanismos de prevención y sugerir acciones en defensa de las víctimas de abusos sexual infantil durante el actual confnamiento.

La Fundación Vicki Bernadet, con el objetivo de permanecer junto a las víctimas en un contexto de mayor desamparo y incertidumbre, ha mantenido todos sus servicios activos, adaptándolos al formato online.

Entendemos que la difusión y sensibilización entorno a los Abusos Sexuales Infantiles, adquiere en estos momentos una nueva dimensión. En consecuencia, queremos ofrecer nuestros conocimientos profesionales, adquiridos durante más de 20 años d’experiencia en la atención integral, prevención y sensibilización de los abusos sexuales a menores cometidos en el ámbito familiar y entorno de confanza del niño o niña, con la intención de facilitar a la población mecanismos de prevención y protección a nuestra infancia, desde un mensaje constructivo.

En la Fundación Vicki Bernadet hemos sido siempre conscientes de que nuestro futuro conjunto es responsabilidad de todos y de la necesidad de entender que debemos permanecer junto a las víctimas siempre, ahora más que nunca. Cerramos nuestros locales, pero no dejamos de trabajar, mantenemos nuestro servicio de atención telefónica y online, apoyando a todas las personas afectadas directa o indirectamente por una situación de abuso sexual infantil, queremos garantizarles el amparo y el soporte que necesitan.

Debemos entender que esta prueba conjunta no nos afecta por igual a todos, ahora es el momento de responder ante los más débiles más que nunca.

La Nota Positiva, que nos gustaría transmitir en este momento, es que las situaciones de abusos sexuales infantiles fuera del ámbito familiar, desaparecen. Si, por ejemplo, los abusos se cometen en el contexto deportivo o durante actividades extra-escolares, ahora las víctimas están tranquilas y seguras en sus casas. Por lo tanto, ahora es un buen momento para establecer un canal de comunicación intrafamiliar con nuestros niños y niñas, incidiendo en la prevención en un ambiente de proximidad y introspección familiar, un buen momento para hablar sobre límites o sobre el respeto al cuerpo, entre otras cuestiones.

Ahora bien, debemos tener presente que la actual situación de confinamiento puede representar un riesgo, para niños, niñas y adolescentes, de sufrir abusos sexuales. 8 de cada 10 abusadores pertenecen al entorno familiar o de confianza. Cuando el niño, niña o adolescente vive con el abusador la situación de dominación es constante y no existen momentos de distensión. Además, en el contexto actual desaparecen los agentes externos cómo pueden ser la escuela o espacios lúdicos, entre otros, donde el menor podría pedir ayuda, lo que implica que los niños y niñas están muy solos. En estos casos, aconsejamos a vecinos y personas más cercanas, estar muy atentos a lloros o actitudes extrañas por parte de los menores. Ahora más que nunca, debemos permanecer junto a las víctimas, atentos y predispuestos a reconocer y detectar el abuso sexual infantil y pedir ayuda en su nombre.

LISTADO DE RECOMENDACIONES FUNDACIÓN VICKI BERNADET

  • Aprovecha el actual confinamiento para conversar con tu niño o niña de límites, respeto al cuerpo, intimidad…

  • Observa a tu niño o niña. Comprueba si se muestra especialmente feliz por no tener que encontrarse con una persona concreta o si se muestra nervioso/sa cuando se habla sobre una actividad o de una persona que formaba parte de su cotidianidad antes del confnamiento.

  • Presta atención a la actividad en redes sociales de los adolescentes de casa.

  • Crea espacios de confanza y intimidad para compartir individualmente con cada niño o niña, en el caso de que convivan varios menores en el domicilio familiar, que facilite conversaciones de proximidad orientadas hacia la prevención y sensibilización entorno a los abusos sexuales infantiles.

  • Comprueba tu entorno cercano (vecinos, conocidos..), permaneciendo atento/a a lloros o actitudes alarmantes que te hagan sospechar y/o detectar un abuso sexual infantil. Pide ayuda en nombre del niño o niña.

  • No dudes en contactarnos si necesitas nuestra ayuda.

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Para a más información: https://www.fbernadet.org/es/ Twitter: @FVBernadet y Facebook.com/FVBernadet